de pesca por la costa brava

Después de oir tantas noticias referentes al mal estado del Mar Mediterraneo, de su paulatino deterioro y su apocalíptico final (que no negamos si seguimos a este ritmo) da gusto ver piezas como esta y además enterarse de que no es tan dificil dar con ellas si sabes donde buscar.
Comerse una lubina salvaje con sabor a mar era lo habitual -si comias lubina claro- hace no tantos años. Los niños que hoy tienen dos o tres años ¿estarán a tiempo? En la Costa Brava es posible si los planes de los diferentes grupos activos se llevan a cabo y entre todos cuidamos nuestro tesoro. No es broma.

Apreciar lo bueno

Leo en el sitio empordanés de slowfood (movimiento contrapuesto al fast-food o fast-life, al estilo impuesto en la sociedad actual en una palabra) que han llevado a cabo una acción que creo interesante y que hace reflexionar sobre a cuantos aspectos de la vida se deberia aplicar.

..”El 21 de Enero 2011, se firmó un convenio de colaboración entre Maram de l’Escala (Centre de interpretació del peix) iSlow Food Empordà.

El objetivo de este convenio es fomentar el consumo del pescado procedente de la lonja de La Escala que en muchas ocasiones vuelven al mar porque no adquieren el precio justo en las subastas pero cuando se descubren son de una cualidad que pueden competir exitosamente con especies consideradas muy superiores.”…Fuente

Haciendo una broma fácil, “si tiene un hijo tonto no lo tire….etc”

donde dan el futbol

¿Donde dan el futbol?, es la pregunta que se les hace a muchísimos restauradores, barmans y gente que trabaja en hosteleria en general.
A alguien se le ocurrió hace unos quince años (desde que la fiebre propiamente dicha de retransmitir futbol en las terrazas de los bares empezó) que mejor que el flamenco y los espectáculos típicos que en la Costa Brava se dan para deleite de propios y foráneos era imitar a las propias televisiones, que saben que cuando programan un partido una buena audiencia está asegurada.
Y asi fue como los dias de partido, primero unos pocos y más tarde todos, en las terrazas de toda la Costa Brava el sonido de fondo era el de un locutor que a fuerza de hablar rápido y ponerle énfasis a la cosa cumplia con su mandato de mantener al público atento.
Al lado de pizarras con el menú del dia (otra moda, la de las pizarras!) se coloca ahora el menú futbolero y el que no siga modas se queda como el de la foto…Seguramente la comida y la bebida es de primera pero…

Restaurantes, Hoteles y cultura

Sin saberlo algunas veces, a conciencia otras, los establecimientos de hosteleria de la zona -sucede en todas- contribuyen a dar a conocer la cultura empordanesa y de la Costa Brava -o la del lugar en cuestión-.
Esto es así porque además de ofrecer lo que desde un restaurante o un hotel es habitual, informan al viajero-turista de los horarios de museos, de las actividades culturales que se celebran en determinada época, de encuentros culinarios o de mesas redondas de escritores afincados…
Aparte de la oferta cultural propiamente dicha está la lúdico-cultural , así se nos ofrecen mapas de ubicación de centros termales, de teatros, cines, direcciones de campos de golf, viajes en globo, etc…
La interactuación entre sectores está servida porqué ,por supuesto, en el teatro nos informarán de donde podemos cenar.

Comer en zona turística (en plena temporada)

“…Los restaurantes del Empordà y la Costa Brava en general presentan en esta época -Julio y Agosto- una actividad que ha de representar en muchos casos más del 70% de la facturación anual. Eso nos da idea del tipo de hosteleria que , salvo pocas excepciones, se practica en época estival.
No es que haya de ser mal hecha, poco profesional o simplemente penosa; lo que sucede es que para el cliente puede llegar a ser un suplicio (estaba avisado) comer o cenar algo caliente fuera de su hotel, apartamento o tienda de campaña…Y es que somos como borregos, nos gusta juntarnos en todos sitios desde que salimos de la ciudad hasta que regresamos. Nos juntamos en las caravanas, en la playa, en la carretera de acceso a la misma, en el mercadillo de pueblo, en los supermercados y por supuesto, en los restaurantes. Como si de una carrera de obstáculos se tratara, una vez dado el pistoletazo de salida, una masa de gente tostada por el sol ( y por un inexplicable estrés vacacional) se dirige al mismo tiempo el asalto de las recuperadoras viandas, en general cosas que no tienen nada que ver con la tierra…lease pizza, burguers, y lo más gracioso, comida típica de los paises de origen de muchos turistas, sobre todo británicos.

Resumiendo: salvo excepciones contadas que por alguna razón trabajan siempre dentro de los límites razonables para que comer fuera sea un rito agradable, en la mayoria de los casos es aconsejable seguir un par de rutinas para hacer más agradable y digerible la cena. Lo primero variar el horario ligeramente, jamás presentarte a las diez de la noche (y ver la cara de alucinado del encargado), adelantarse a las nueve -cuando los extranjeros acaban y el español no ha llegado- , puede costar al principio, pero ya vereis lo agradable que es comer en menos de dos horas….Por otro lado, no es aconsejable pedir cosas tales como paella, zarzuela, o pato lacado, por mencionar algunos de los platos que en momentos de overbooking son tabú. Eso si, prohibido no está, allá tu. Déjate aconsejar por la persona que coje las comandas…ah y no intentes hacerte el gracioso ni conquistarlo, por lo general “el gracioso” no suele caer bién…”

Parte de una nota enviada por Yo Mismo (Palamós) el 28/07/2009

Parques temáticos

La cultura se ha transformado en los últimos años como un elemento central en las estrategias de marketing urbano y, de forma especial, en las políticas turísticas que la han tomado como un factor diferencial que permite dotar a los destinos de productos singulares. La tematización se ha convertido en un elemento clave en las políticas y programas de desarrollo local, sea asociada a los recursos patrimoniales (centros históricos o conjuntos monumentales) o a los polos de producción y creación artística (distritos culturales), así como a la organización de megaeventos culturales, ya sean específicos (capitales culturales, foros de las culturas,…) o asociados a otro tipo de acontecimientos (exposiciones universales, juegos olímpicos,…).

Jordi Juan Tresserras
Coordinador de los Cursos de Postgrado en Gestión Cultural
Universidad de Barcelona
Comunicación

Me he encontrado por casualidad esta interesante descripción de algo que es a todas luces cierto. Alguna vez habia yo pensado en la multitud de “conversiones” de pueblos y ciudades. Si se posee una muralla medieval, pues se recrea el comercio en el medievo. Si una colónia textil, pués eso…
En el Empordà lógicamente existe ese tipo de oferta y pienso en Peratallada como ejemplo de mercado medieval o en muchos pueblos donde los mercadillos de artesanias y productos del campo, ecológicos y de sabores auténticos.
Tenemos recursos ilimitados los humanos…